El ayuno es conocido por sus posibles beneficios para la salud, como la mejora de los niveles de glucosa, la presión arterial, el colesterol y el control del peso. Sin embargo, aún no se conocen del todo sus efectos sobre la salud mental. Algunas investigaciones iniciales sugieren que el ayuno puede afectar positivamente al estado de ánimo, la claridad mental y reducir el estrés y los síntomas de ansiedad y depresión. Aunque en la actualidad no se recomienda el ayuno como tratamiento para los problemas de salud mental, muchas personas han informado de que el ayuno les ha aportado beneficios para su salud mental. Es importante abordar el ayuno con cautela, sobre todo si se tienen antecedentes de trastornos alimentarios o ciertas afecciones médicas. Las mujeres embarazadas, los niños y las personas con problemas médicos específicos deben evitar el ayuno. Si no está seguro de si el ayuno es adecuado para usted, consulte a su médico para obtener asesoramiento personalizado.