En esencia, durante un ayuno, querrás evitar cualquier bebida o suplemento que contenga calorías o pueda aumentar tu insulina.
El agua es sin duda el campeón durante las horas de ayuno. Mantenerse hidratado es crucial, no solo para la salud general, sino para asegurar que el proceso de ayuno se desarrolle sin problemas. Beber agua puede ayudar a mitigar la sensación de hambre, ayudar en la desintoxicación y mantener las funciones corporales.
Pasando a las vitaminas y suplementos, aunque la mayoría son seguros para consumir durante el ayuno, es fundamental asegurarse de que no causen malestar estomacal, lo cual algunos pueden hacer cuando se toman con el estómago vacío. Como medida de precaución, siempre sigue las pautas en el envase o, mejor aún, obtén el consejo de un profesional de la salud.
Los medicamentos son un aspecto vital a considerar. Si estás bajo medicación, es esencial seguir tu régimen. Sin embargo, vale la pena señalar que algunos medicamentos pueden requerir ingesta con alimentos para prevenir posibles problemas estomacales. Si tienes dudas, consultar a tu proveedor de atención médica siempre es el mejor curso de acción.
Para muchos, el aroma del café señala el comienzo del día. La buena noticia para los amantes del café es que el café negro, cuando se consume sin azúcares o aditivos calóricos, no rompe un ayuno. Puede actuar como un supresor del apetito para algunos. Lo mismo ocurre con el té, con los tés regulares y de hierbas siendo aceptables, siempre y cuando estén libres de azúcares y aditivos calóricos. Sin embargo, una palabra de precaución: las bebidas con cafeína pueden llevar a la deshidratación y pueden interrumpir tu ciclo de sueño si se consumen tarde en el día.